El día que dos cristianos se batieron por el título mundial en el ring
Por Jairo Molina Era primavera en el país del norte. Viernes 19 de abril de 1991. Atlantic City, Estados Unidos. El escenario: el Trump Plaza Hotel Casino. Dos hombres, unidos por una misma fe, se disponían a disputar el campeonato mundial unificado de los pesos pesados (AMB, CMB y FIB). En una esquina, el campeón: Evander Holyfield , joven, disciplinado, casi ascético en su estilo de vida, un 'padawan' del cristianismo. En la otra, el retador: George Foreman 'Big George' , leyenda viva del boxeo, predicador y hombre renacido, que había regresado al ring años atrás no solo para recuperar la gloria, el título de campeón, sino también para reconstruir su vida. Aquel combate, bautizado como The Battle of the Ages , no era una pelea más. Era un choque generacional, una historia de resistencia contra juventud, de experiencia contra velocidad. Doce asaltos. Dos colosos. Cerca de veinte mil personas en las gradas, divididas entre el clamor de ¡George! y ¡Holyfield!. Cada golpe...